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22.11.09

Personajes. Eric Tabarly

EricTabarly, navegante, nacido en Nantes el 24 de julio de 1931.
Los viejos marinos no mueren, desaparecen en el mar

Eric Tabarly ha encontrado un final a la altura de su periplo vital, hecho de victorias sobre los mares. Tabarly fue dado por desaparecido un sábado 13 de junio de 1998, por la noche tras haber caído al agua en un paraje conocido como la Fosa Celta, a 40 millas naúticas al sudoeste de Milford Haven, no lejos de las costas del País de Gales.

Plegaba velas en una medianoche cerrada, cuando un golpe de mar balanceó el barco y le precipitó por la borda. Nadie puede sobrevivir más allá de unas horas en aguas a 11 grados. Fiel a sus costumbres, Tabarly no llevaba chaleco salvavidas, ni bengalas estancas para señalizar su situación, ni redactaba diario de a bordo lo que hubiera permitido reducir el área de búsqueda.


Navegaba con una tripulación de fortuna, reunida por la amistad: un fotógrafo, un almirante retirado y una pareja de amigos de Chamonix, donde él esquiaba en invierno.

Mítico era el barco en el que ha cumplido su última travesía. Se trataba del Pen-Duick original, diseñado hace 100 años por William Fife Jr., construido en Glasgow, puerto hacia donde navegaba Tabarly para participar en una reunión de viejos barcos.



Y así era el cúter: casco negro, repintado mil veces por el patrón; cubierta impecable de madera, 15 metros de gracia naval. Un yate pasado de moda, pesado y difícil de navegar pero elegante como un gentleman en esmoquin. Eric tenía siete años cuando su familia compró esta joya en cuya restauración invertiría dinero y tiempo años después.
Fiel al nombre, bautizó así la mayoría de los veleros con los que entró en la leyenda de la competición. Con el que llevaba el ordinal II ganó la Transat en solitario Plymouth-Newport en 1964. De Gaulle abrazó a aquel francés que había derrotado por fin a la armada anglosajona.




Vendrían después el Pen-Duick III, vencedor de la Fasnet y de la travesía Sidney-Hobart en el 67. Con el VI se llevó de nuevo la Transat en el 76, una carrera de antología. Aquel ketch estaba concebido para ser maniobrado por 16 hombres. Tabarly lo gobernó en solitario. Hubo de regresar a Brest para reparar y navegó en silencio durante tres semanas. Cuando su suerte empezaba a inquietar, se presentó en la bruma de la bahía de Newport preguntando dónde estaban los demás. Había adelantado a todos, incluido al monocasco de Alain Colas que había hecho escala en Terranova.

En el 80 batió el récord de la travesía del Atlántico, Nueva York-cabo Lizard, en 10 días, 14 minutos y 20 segundos. Un registro que nadie había conseguido mejorar desde los tiempos de Charly Barr y su goleta Atlantic ¡en 1905!
Vinieron luego 17 años de fracasos. Había llegado la época de la vela espectáculo y Pen-Duick era una marca declinada en relojes, ropa, zapatos y gafas de sol.


Tabarly, carente de formación como arquitecto naval, había aportado grandes novedades al mundo de la vela: cascos de aluminio, primer trimarán de carrera, lastre líquido, hidrofoils ... Había declarado: «No me casaré jamás. No tendré nunca hijos. No quiero un perro gordo. Quiero conservar mi libertad». Finalmente se casó con Jacqueline en el 84, tuvo una hija, Marie y disfrutaba con su dogo. Pero no parecía haber renunciado a la libertad.

Descubre la vela a los 3 años, a bordo del Annie, el barco familiar.
En 1938, Guy Tabarly, su padre, se hace con el célebre Pen Duick, un velero, casco de madera de 15 metros, que posteriormente dará nombre a sus barcos.
Al año siguiente su padre es movilizado, el Pen Duick se desarma y casi se hunde debido al abandono

En 1952, enrrolado en el ejercito francés, se compromete con su padre en reflotar el barco. Hace falta dinero e incluso se alista a la campaña de Indochina para ganar más cantidad y que le permita realizar la reparación más rapidamente.
En 1958, despues de un primer intento, entra en la Escuela de Náutica de donde 4 años más tarde saldrá como Oficial de la Marina ... y último de su promoción.


Un barco histórico
En 1958 el padre de Eric Tabarly decide hacer a su hijo el decimocuarto armador de este barco histórico construido en 1898.
Un año después, en 1959, Eric Tabarly decide rehacer el casco de madera de nuevo en poliéster. A partir de ahí, Tabarly comienza a innovar y encarga diversos barcos creando la histórica saga de los Pen Duick, un total de 6 barcos que culmina en 1973 con el Pen Duick IV, un queche de 22,25 metros de eslora con el que Tabarly venció en la OSTAR de 1976.

Tabarly era un innovador nato, en parte por su formación aeronáutica, en parte por su pasión por los barcos y la forma de hacerlos más rápidos para la navegación oceánica. La mejor forma de repasar su historia es siguiendo sus barcos, en especial la saga de los Pen Duick.


Pen Duick I (1958): primer molde de plástico sobre madera

Fue el primer barco de Tabarly, que prácticamente lo rescató del desguace en 1958. Para recuperar el viejo diseño de William Fife de 1898, Tabarly fue el pionero en hacer un molde de poliéster para recubrir el casco deteriorado de madera. En la actualidad, muchos astilleros especializados en la restauración de barcos de época utilizan esta técnica.


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