Google+

10.3.10

Surf. Olas de tres metros a ocho grados de temperatura

Pasadas las 19 horas del lunes, ya de noche, sale del mar "con temblores pero sin miedo" un joven surfista de 15 años de edad y 190 centímetros de altura. Enfundado en un traje de neopreno negro, las manos azules del frío, ojos y pelo claros, rostro pálido, el adolescente se jacta de haberse "beneficiado del temporal" para coger olas "nada habituales" en el Mediterráneo: "Ha sido una experiencia extraordinaria, ya que el mar está más removido por la tormenta y parece una lavadora; es algo increíble poder surfear en esta playa con olas totalmente desmadradas de hasta tres metros de altura y el cielo cubierto de algún que otro relámpago", explica Victor Decalf, aún mojado, con el frío tan metido en el cuerpo que temblequea.

Transcurrida cerca de una hora en el agua, bajo un cielo de nieve y truenos, a unos "ocho grados" de temperatura, intentando "subirse y seguir metido" en decenas de olas, el peor trago del surfista más valiente de la playa de Castelldefels (Baix Llobregat) es el trayecto que separa la orilla del local en que guarda su tabla. "Es lo peor, porque el viento se mete en los huesos; ahora no noto las extremidades, no siento mis manos", detalla Victor Decalf, que ha formado un charco a su alrededor, en las instalaciones de su club, el Nàutic de Castelldefels.

Aquí se echan las manos a la cabeza ante la machada del chaval: "Hay que saber mucho para meterse ahí en estas condiciones", asiente un usuario. "Tela marinera", apunta otro socio del club. "Ha sido inolvidable surfear viendo las colinas nevadas del macizo de Garraf", señala Víctor, con experiencias surferas en California, Dubai, Madagascar, Sudáfrica, Islas Mauricio y Galicia.
 
El joven sabe que no es un inconsciente: "No tengo miedo, aunque admito que no me metería solo". Su aliado se llama Marc Piwko Romero, 14 años de edad y cogiendo olas desde los 7. "Ha sido un privilegio, una suerte que hemos tenido, un pequeño premio a tantas tardes de surf en Castelldefels; estoy a favor de las tormentas", dice Marc, y guiña un ojo.
Fuente: elmundo.es

No hay comentarios: